Conejos & Vino

Los fenicios (Canaaneos) eran un pueblo situado en el extremo oriental del Mediterráneo que ocupaba una extrecha franja de terreno entre los actuales estados de Siria e Israel. Sus costas rocosas y su terreno yermo propiciaron una cultura abierta al mar y al comercio gracias a su estratégica situación en aquel mundo antiguo.

Su expansión comercial les llevo a colonizar islas y grandes areas costeras del mediterraneo central y occidental. De estos contactos en occidente, los fenicios adquirían grandes riquezas en recursos (metales preciosos sobre todo) que vendían a los grandes estados del este (mesopotamia, egipto, grecia). A su vez, como todo impulso comercial y colonizador, los fenicios influenciaron en los pueblos con los que tomaron contacto. Uno de ellos fue el ibérico.

Hacia el s. VIII a.C.  los fenicios llegan a la Península Ibérica y fundan diversas colonias que pronto establecen fuertes relaciones con los Íberos.  Estas colonias serán a ojos de los nativos, el escaparate de la riqueza de Oriente (joyas, perfumes, cosméticos, y tejidos de lana teñidos con púrpura de Tiro) y de las bodegas de sus barcos saldrán todo tipo de exquisitas cerámicas y también ánforas, con un preciado líquido hasta entonces desconocido: El vino.

Los Íberos sufrirán un proceso de transformación. Arqueológicamente se reconoce en esta época el inicio e implantación de lagares para la producción propia de vino. Esto conllevará la necesidad de producir ánforas, un envase que no formaba parte de la producción local,  por lo que los alfares ibéricos, aprenderán las técnicas de los fenicios para realizar estas nuevas formas cerámicas desconocidas y crear asi un mercado local con las imitaciones de las cerámicas fenicias. (finales del s.VII y VI a.C).

Este proceso de imitación de técnicas y formas, con el tiempo ira adquiriendo el gusto propio de la sociedad ibérica. Este proceso de aculturación (llamado orientalizante) conformará la idiosincrasia de la Cultura Ibérica que tendrá en esta cerámica pintada una de sus principales fuentes de expresion cultural.

La cerámica ibérica

Se trata de una vajilla fina (producida a torno y cocida en hornos) decorada con motivos geométricos, florales o figurados de color rojo vinoso fechada entre el s.VI al I. a.C.  En los motivos florales destacan las hojas de hiedra, de loto y las granadas mientras que en la cerámica de estilo figurado destacan las escenas de la vida asi como las figuraciones de gran simbología religiosa y mitológica junto con destacadas representaciones de animales como carnívoros, aves, y por supuesto nuestros conejos!